Ahí está, la Puerta de Alcalá

TurismoPlus.ORG / Foto: Juan Luis Ferrandiz (Pixabay)

Toda ciudad tiene sus símbolos conocidos en el mundo entero y Madrid cuenta con la Puerta de Alcalá, situada cerca de otros emblemas citadinos como el Parque del Retiro, la fuente de Cibeles o el majestuoso edificio del Ayuntamiento capitalino.

Construida en el centro de la rotonda de la actual Plaza de la Independencia por mandato de Carlos III e inaugurada en 1778, la obra es fruto del arquitecto italiano Francesco Sabatini, quien triunfó sobre otros proyectos presentados por los españoles Ventura Rodríguez y José de Hermosilla.

Su nombre obedece a su localización, pues se encuentra en la calle de Alcalá, una de las vías de comunicación entre Madrid y Alcalá de Henares (unos 40 kilómetros), sede una reconocida universidad y del Museo Casa Natal de Cervantes, donde residió el célebre autor de Don Quijote.

En dirección opuesta, la Puerta mira hacia La Cibeles y la vista continúa hasta cerca de la Puerta del Sol cruzándose antes con el Paseo del Prado y la fastuosa Gran Vía.

Según los historiadores, se trata del primer arco de triunfo levantado en Europa tras la caída del Imperio Romano, incluso anterior al de París (Francia) y la Puerta de Brandeburgo en Berlín (Alemania).

De estilo neoclásico, el monumento madrileño presenta en una de sus caras 4 figuras talladas en piedra caliza que representan la Prudencia, la Justicia, la Templanza y la Fortaleza y en la otra aparecen varios cascos superpuestos con banderas y escudos, de acuerdo con la descripción publicada en la guía turística de Madrid.

Si antaño la Puerta de Alcalá constituía una especie de límite de Madrid con el exterior de la región, hoy se erige como un imprescindible centro para sus 6.5 millones de habitantes y los más de 12 millones de turistas que la visitaron en 2017.

En 1976 fue declarada como monumento histórico-artístico junto con la Plaza de la Independencia que la rodea y 10 años más tarde fue motivo de la canción que lleva su nombre interpretada por Ana Belén y Víctor Manuel y compuesta por Bernardo Fuster, Luis Mendo y Miguel Ángel Campos

Acompaño a mi sombra por la avenida

Mis pasos se pierden entre tanta gente

Busco una puerta, una salida

Donde convivan pasado y presente

De pronto me paro, alguien me observa

Levanto la vista y me encuentro con ella

Y ahí está, ahí está, ahí está

Viendo pasar el tiempo, la Puerta de Alcalá

La pieza fue parte de la presentación de la fracasada aspiración de la capital española para ser sede de los Juegos Olímpicos de 2012.​

Miro de frente, me pierdo en sus ojos,

sus arcos me vigilan, su sombra me acompaña,

no intento esconderme, nadie la engaña,

toda la vida pasa por su mirada.

Mírala, mírala, mírala, mírala, mírala,

la Puerta de Alcalá.

Madrid tiene otras puertas de las llamadas reales: de Toledo (en el popular barrio La Latina), de San Vicente (cerca del intercambiador de transportes de Príncipe Pío) y de Hierro (la única fuera del casco urbano de Madrid).

Pero ninguna como la de Alcalá.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: