Leyendas, magia y preocupaciones patagónicas

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En plena Patagonia sobre los cueros del toldo de Koonex, se posó una bandada de avecillas cantando alegremente. De repente, se escuchó la voz de la anciana curandera que, desde el interior del toldo, las reprendía por haberla dejado sola durante el largo y riguroso invierno.

Koonex, una anciana de los tehuelches, dueños originarios de la tierra, quedó detrás para morir cuando comenzó a emigrar a pie hacia el norte, donde el frío no era tan intenso y la caza no faltaba. Estaba demasiado cansada para irse con ellos y quedó sola.

Cuando terminado el invierno desde debajo del toldo donde fue dejada Koonex para morir, se escuchó la voz de la anciana curandera que reprendía por haberla dejado sola durante el largo y riguroso invierno.

Recibió una respuesta. “Nos fuimos porque en otoño comienza a escasear el alimento. Además durante el invierno no tenemos lugar en donde abrigarnos.” Ella contestó siempre oculta debajo del toldo “los comprendo” “Por eso, a partir de hoy tendrán alimento en otoño y buen abrigo en invierno, ya nunca me quedaré sola” y luego calló.

Según la leyenda cuando el viento volteó el toldo Koonex no estaba. En su lugar se erguía un arbusto espinoso, de perfumadas flores amarillas que después se hicieron frutos de exquisito sabor y alto valor alimentario. Y las aves migratorias no emigraron más.

Es sitio de hermosas leyendas el remoto Parque Nacional Los Glaciares, que se encuentra en los Andes Australes del suroeste de Argentina, cerca de la frontera con Chile. En su área de varios miles de kilómetros cuadrados está el glaciar Perito Moreno.

Sus espectaculares cascadas de hielo saltan de su pared frontal hacia el lago Argentino. En el norte está el Monte Fitz Roy, con cimas serradas que se alzan sobre la ciudad andina El Chaltén y el lago Viedma. El parque es el hogar de muchas aves, como cóndores y águilas moras.

Los glaciares argentinos y en especial Perito Moreno son tan codiciados por los turistas de todo el mundo que en los últimos años, la cantidad de turistas cada año pasó de 5.000 a más de 500.000, según estadísticas de la región.

El Calafate, donde surgió la leyenda de Koonex era una localidad que tenía apenas 4.000 habitantes hace sólo una década. Hoy tiene 20.000, sin contar a los turistas que se alojan repartidos entre su casi centenar de hoteles y cabañas de diversas categorías.

El llamado Overtourism o Turismo Excesivo se ha levantado en torno a la espectacular belleza de la región. Defensores del medio ambiente afirman que el vertiginoso desarrollo provoca la contaminación del lago que aloja al enorme glaciar. El atractivo natural del Perito Moreno, sin embargo, sigue intacto. Puede llegarse al lugar en automóvil. Está a poco más de 70 kilómetros de El Calafate.

Solo medidas del llamado Turismo Sostenible pueden, dicen expertos, remediar el exceso de turistas. No hay soluciones mágicas.
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No obstante, y según un artículo publicado en Twitter, llegó a llevarse a cabo en la Patagonia la Copa Mundial de Quidditch, con escobas voladoras y surgido en las películas de Harry Potter. La ficción abandonó las pantalla y se fue a Argentina, según Twitter.

Disputaron el misterioso mundial Brasil y Bulgaria y ganó el país europeo.

La gigantesca carpa VIP del torneo estuvo en el desierto patagónico y recibió a magos de todo el mundo en julio de 2014 sin que realmente fuera visible para el mundo sin magia.

Pero la belleza de los glaciares argentinos es muy real. Vale la pena disfrutarse y sobre todo ser preservada.

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