Chocó Andino de Pichincha, Nueva maravilla turística

TurismoPlus.ORGFoto: Alejandro Miranda (Pixabay) 

Para turistas y amantes de la naturaleza, decir Ecuador es sinónimo de Islas Galápagos o el espectáculo anual del arribo de las ballenas jorobadas, pero ahora tendrán que incluir al Chocó Andino de Pichincha, un vasto espacio de biodiversidad con especies pocas veces encontradas en otras partes del mundo.

Se trata de una zona de 286.000 hectáreas que abarcan la tercera parte de la provincia de Pichincha, a solo 45 minutos de Quito, la capital ecuatoriana, y que fue declarada Reserva de la Biosfera por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Un clima envidiable propio de alturas de hasta 4.480 metros sobre el nivel del mar y una fauna integrada por 270 especies de mamíferos dentro de ese hábitat  hacen de la región un nuevo objetivo de los planes de desarrollo turístico de las autoridades.

Cascadas a disposición de la vista de los visitantes y un rico escenario para la práctica del aviturismo (observación de aves) y el turismo de aventura están acompañados de la existencia de mamíferos poco comunes como el oso de anteojos, el mono aullador y la pacarana (el roedor más grande de los Andes tropicales y el segundo de Latinoamérica).

La lista de inquilinos incluye el zamarrito pechicnegro, el gallo de la peña, olingos, tigrillos e infinidad de anfibios y reptiles.

En la región están clasificadas más de 500 especies exóticas, entre las que se destacan varios tipos de aves, tangaras, el oso de anteojos, o la rana epitedobateranthony, esta última poseedora de una sustancia única con capacidades curativas similares a la morfina.

Dentro del Chocó, considerado un laboratorio de investigación por las autoridades de Pinchincha, se encuentra el Bosque de Mindo, uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta y hogar de mariposas, aves, anfibios, reptiles y mamíferos.

Se estima que Ecuador alberga casi 1.700 especies de aves, equivalentes al 17% del total mundial, y entre ellas abundan 133 de colibríes y más de 120 de tangaras.

La flamante Reserva de la Biosfera de la UNESCO constituye además una rica fuente de agua potable, producción agroecológica y generación eléctrica y contiene 365 sitios arqueológicos y casi 200 establecimientos de hospedaje.

Sus habitantes (alrededor de 900 mil) laboran en cultivos de frutas y verduras y caña de azúcar y también se dedican a la piscicultura, la ganadería y el pequeño comercio el comercio a menor escala.

Entre las actividades turísticas más practicadas en la zona están el ciclismo de montaña y la aventura, junto con recorridos por la llamada Ruta del Cacao, donde el turista conoce toda la cadena de producción del chocolate.

Según el ministerio de Turismo ecuatoriano, “cada hectárea de bosque es capaz de absorber hasta 250 toneladas de carbono, renovando el aire que respiramos”.

El espacio del Chocó Andino es uno de los 28 bosques integrante de la Red Iberoamericana de Bosques Modelo, integrada por 164 países.

Los bosques modelos son paisajes forestales a gran escala que tienen como finalidad contribuir al desarrollo sostenible de las poblaciones cercanas que se nutren básicamente del ecoturismo.

Ecuador cuenta con 7 Reservas de Biósfera: Chocó Andino de Pichincha, Archipélago de Galápagos, Yasuní, Sumaco, Podocarpus, Cajas y Bosque Seco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: