Negocios privados espaciales

TurismoPlus.Org Foto Skeeze

Un análisis ha pronosticado que el mercado mundial del llamado Turismo Espacial tendrá un volumen valorado en 1,640 millones de dólares a finales de 2025.

Especialistas que dudan, sin embargo, creen que ello ocurrirá siempre y cuando a los planes recreativos y de ocio se agreguen otros negocios.

De acuerdo con estadísticas el valor de ese mercado llegó a los 490 millones de dólares en 2017 sin iniciarse aún los lanzamientos privados que planean un grupo de empresas competidoras por el mundo, las más mencionadas y avanzadas la Blue Origin, la Virgin Galactic y SpaceX.

El incremento de un 16,3 % que se anuncia desde ahora hasta el año 25 debe ser logrado con los proyectos de esas firmas y otras con menos renombre. Estos programas se basan en mandar a orbitas circunterrestres y o en la luna a turistas que pueden pagar los viajes, o sea a multimillonarios.

La gran mayoría, que en el mundo entero tiene mucho menos dinero, también suelen aportar a este tipo de turismo cuando visitan, por ejemplo, museos espaciales y exposiciones de ese perfil que cobran las entradas.

En cambio la SpaceX, o sea la Space Space Exploration Technologies Corporation fundada en 2002 por el magnate Elon Musk, co-fundador de PayPal, Tesla Motors, SolarCity, Hyperloop, The Boring Company y OpenAI, ya anunció un viaje desde el año pasado basado en privados con grandes fortunas.

Se trata del viaje de dos turistas espaciales en una trayectoria de retorno libre lunar a bordo de su nave espacial Dragon V2 lanzada por el cohete Falcon Heavy. Aún Musk sostiene que ello ocurrirá probablemente durante el año en curso.

Pero en estos momentos predominan las dudas en esta especie de carrera espacial privada.

Y se buscan alternativas al turista rico. Un nuevo estudio subraya que el costo de ingresar al espacio disminuirá rápidamente si la próxima generación de aviones espaciales puede alcanzar la órbita.

La razón que entonces se reducirá considerablemente el costo del lanzamiento de satélites o misiones de exploración espacial, por lo que se tornará en una opción económicamente viable para un segmento de clientes más grande que los multimillonarios.

El costo reducido permitiría a los proveedores lanzar múltiples nanosatélites en el sistema solar encargados por naciones.

La búsqueda de alternativa, según autores, tiene una gran juastificación. Hasta ahora el único turista espacial ha sido un multimillonario. El estadounidense exingeniero de la NASA Dennis Tito fue el primer ser humano en viajar al espacio por placer y pagando su boleto.

Antes, otros astronautas fueron agregados a viajes especiales pero por encargo de sus países sin costo para ellos y todos eran profesionales de la astronáutica. Tito pagó unos 20 millones de dólares a la Agencia Espacial Federal Rusa por el entrenamiento, el viaje y la estancia fuera de la atmósfera. Es mucho dinero. Pero los ricos excéntricos dispuestos a arriesgarse a un viaje de ese perfil no son muchos.

No obstante el inicio de esta nueva carrera espacial, aunque esta vez privada, está asegurado. Las más adelantadas empresas tienen ya asientos vendidos y no por poco dinero.

Después habrá que ampliar las capacidades de las naves y reducir el gigantesco precio de los pasajes para que pueda llamarse realmente Turismo Espacial.

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