Inteligencia artificial vigilará aeropuertos europeos

Hasta hace poco para los residentes de un país del espacio Schengen (aunque no fueran ciudadanos de la Unión Europea) era fácil viajar, digamos de España a Francia, sin pasar una revisión de documentos ante un agente.

Pero los tiempos están cambiando y ahora, de aprobarse el proyecto iBorderCtrl,  los ciudadanos de terceros países tendrán que vérselas con la inteligencia artificial para poder cruzar las fronteras.

Se trata de un sistema de control portátil inteligente, diseñado como un detector de mentiras, que terminará su prueba piloto en agosto de 2019.

Para la validación en el terreno fueron escogidas las fronteras terrestres de Hungría, Grecia y Letonia donde se probarán en tiempo real.

El sistema incluye tecnologías de software y hardware con escáneres portátiles, redes inalámbricas para controles móviles y alta capacidad de almacenamiento y procesamiento.

Fue diseñado para la verificación biométrica y autenticación de documentos, pero también puede -según aseguran sus creadores- detectar engaños, y evaluar riesgos.

Presión en las fronteras

De esta forma la tecnología acude en defensa de la UE, ante el interminable crecimiento del tráfico, la inmigración ilegal y la amenaza del crimen y el terrorismo.

Las autoridades admiten estar bajo una presión considerable en las fronteras, que atraviesan cada año 700 millones de personas.

Según el Informe Cockfield en 1980, los ingresos estimados de la abolición de los controles en las fronteras internas dieron lugar a un aumento de hasta el 2,5% del PIB anual de los Estados miembros.

En cifras del 2011 representó 232 mil millones de euros anuales y ahora los expertos estiman que se puede lograr un aumento más pequeño, pero todavía considerable, del PIB de la UE mediante una mejor facilitación de los controles fronterizos.

Pero las autoridades quieren lograr esto sin perder seguridad en los puntos de control y con menor costo que lo estimado si se hace con el incremento de personal especializado.

Por el momento la presentación ante el robot fronterizo no es obligatoria y solo participan voluntariamente los viajeros que desean cooperar para acelerar el control de fronteras.

85 por ciento de efectividad

Como el iBorderCtrl no es un sistema autorizados para el proceso de recopilación de datos por la UE se requiere consentimiento para involucrar a los participantes de la prueba.

Por ello se solicitará que el usuario declare electrónicamente el consentimiento informado antes de comenzar a utilizar el sistema y podrá dejar de participar en cualquier momento.

En caso que el participante realmente cruce la frontera, los controles reales deben realizarse independientemente de las pruebas.

Keeley Crokett, experto de la Universidad Metropolitana de Mánchester -participante en el proyecto- aclaró algunas especificidades del comportamiento de esta representación virtual de un guardia fronterizo.

Según Crokett, la inteligencia artificial permitirá analizar gestos, expresiones y palabras utilizadas por el viajero y podrá determinar si está mintiendo.

Aún más, si las respuestas provocan el escepticismo del sistema este modificará su tono de voz. Así que no se trata de un robot “con cara de póquer”

Los creadores no son excesivamente optimistas y estiman que tendrá una precisión del 85%, pues no es posible crear un sistema preciso al 100% (como tampoco lo garantizan los humanos)

TurismoPlus.org / Foto: Geralt Altmann (Pixabay)

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