Ataque de oso polar levanta protestas

TurismoPlus.ORG

Una excesiva interacción entre los humanos y los osos polares podría haber provocado la muerte de un hombre atacado por uno de esos animales cuando paseaba junto a sus hijos en una excursión en Canadá.

Aaron Gibbons, de 31 años,pereció en Sentry Island a unos 10 kilómetros de la costa occidental de la bahía de Hudson según informo la publicación Free Press de Winnipeg. Gibbons enfrentó al animal para defender a sus chicos.

El fatídico incidente aumentó el temor entre especialistas de que los osos podrían perder el miedo a las personas por un exceso de visitas de turistas al lugar.

Gordy Kidlapik, tío de la víctima, dijo en Twitter que su sobrino murió como un “héroe”. También criticó a una compañía de turismo que organiza excursiones a pie en la isla cuya atracción principal es la interacción con los osos polares en su medio salvaje aunque hay cercas que los separan de los visitantes.

Kidlapik dijo a Winnipeg Free Press que allí abundan las fotos de turistas que tocan a un oso a través de esas barreras.

Por su parte el presidente ejecutivo de Churchill Wild, Toni Morberg, expresó su condolencia a la familia del padre que murió, pero dijo que el incidente “no ocurrió cerca de ninguna propiedad de Churchill Wild”.

No obstante Kidlapik aseguró que durante las excursiones se permite que los osos se acerquen a los humanos.

Actualmente no solo los paseos en áreas donde habitan animales como los osos polares están bajo cuestionamientos.

Las organizaciones defensoras de animales salvajes insisten en que el uso en paseos o espectáculos de elefantes, cocodrilos y orcas, entre otros, pueden causar y de hecho han causado accidentes letales con turistas o entrenadores. En el caso de los animales salvajes, una cercanía inadecuada a ellos puede perturbar sus conductas y hacerlos peligrosos, según explican.

En varios países de Asia existen más de 3.000 elefantes dedicados a trabajos turísticos y el 80% son maltratados a golpes, sufren de mala alimentación o son separados de sus crías y madres, según denuncias de una organización defensora de animales. El estrés al ser obligados a “trabajar” ha llevado a que elefantes dóciles reaccionen inesperadamente con violencia contra las personas.

En cuanto a las orcas , Seaworld canceló en 2017 definitivamente actos como saltar en el aire o hacer trucos energéticos para el público californiano de las llamadas ballenas asesinas. La empresa respondió así a demandas de grupos defensores de los animales tras el impacto del filme documental Blackfish, que mostró un accidente con una orca en San Diego.

Seaworld ha programado además la terminación de las exhibiciones con esas ballenas en los parques SeaWorld de Florida y Texas en fechas no especificadas de 2019.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: