Adiós al “macroaeropuerto” de México

A través de una consulta pública, los mexicanos decidieron suspender uno de los más grandes y costosos proyectos de aeropuertos del mundo después de iniciada la construcción y de una erogación de casi 3.000 millones de dólares de los 13.000 planificados.

La cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) fue anunciada por el presidente electo en julio pasado, Andrés López Obrador, tras conocer el resultado de una votación en la que participó poco más de un millón de mexicanos, el 70% de los cuales rechazó el llamado “macroproyecto”.

La consulta estaba dirigida a ratificar la continuación de la obra o emprender el reacondicionamiento y conexión de los actuales aeropuertos de Ciudad de México y Toluca y construir 2 pistas en la base militar de Santa Lucía, esta última la opción triunfadora.

El NAIM fue impulsado por el consorcio Carso, uno de los más grandes de México y Latinoamérica en las esferas comercial, industrial y de comunicaciones, bajo el control del multimillonario mexicano Carlos Slim, y las entidades españolas FCC, Acciona, Sacyr y Aldesa.

Los trabajos comenzaron hace 3 años, su terminación estaba prevista para 2020 a un costo de 13.000 millones de dólares y contaría con una capacidad final de 125 millones de pasajeros en su segunda etapa, de acuerdo con lo planificado.

La obra fue blanco de duras críticas de grupos ambientalistas que alertaron sobre su impacto en el ya deteriorado hábitat de la Ciudad de México, con casi 23 millones de habitantes, la quinta más poblada del mundo.

El principal problema, de acuerdo con ese sector, son los daños derivados de la construcción del gigantesco aeropuerto sobre una parte seca del lago de Texcoco que provee de agua y protege de inundaciones a la capital.

Sin embargo, funcionarios de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) lamentaron la cancelación de los trabajos y aseguraron que esa medida ocasionará un retraso de entre 5 y 10 años para la aviación mexicana.

El proyecto ahora interrumpido incluía 6 pistas para los aviones, un área 6 veces superior a la del aeropuerto actual y tendría una torre de control de 90 metros de altura y 65 de diámetro con dispositivos sísmicos que permitirán desplazamientos de hasta 1.40 metros en caso de terremoto, sin sufrir daños.

Al comunicar la cancelación del NAIM, López Obrador precisó hay que acatar el mandato de los ciudadanos, por lo que se van a construir 2 pistas en el aeropuerto militar de Santa Lucía, mejorar el actual y reactivar el de Toluca.

En el primer semestre de 2018, el actual aeropuerto internacional de Ciudad de México registró un notable crecimiento del tráfico de pasajeros al crecer 5.7% en comparación con igual período del año anterior y alcanzar los 22.9 millones, de ellos 8.2 millones internacionales.

En el mismo lapso, se operaron 207.135 vuelos (137.887 nacionales y 69.400 del exterior, contando llegadas y salidas). En todo 2017 el movimiento de pasajeros sumó casi 45 millones (15,7 internacionales).

TurismoPlus.ORG

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: