Yasuní, turismo y diversidad

Menos mencionada que otras áreas protegidas como Galápagos, la Reserva de la Biosfera de Yasuní, es la mayor de Ecuador y tambien un destino ideal para los amantes de la naturaleza en su manifestación más virginal posible.

Fue creada en 1979 en el centro oriente del país con más de un millón de hectáreas  y en 1989 incorporada a la Red Mundial de Reservas de la Biósfera de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

En un intento por demostrar el alcance de una visita a Yasuní, el Ministerio de Turismo sugiere una relación de acciones que un visitante no puede dejar de hacer en esta región.

La primera recomendación es navegar en canoa a remo a través de la selva, lo cual permitirá observar, además de los animales acuáticos, los terrestres que se aproximan al agua.

Otra propuesta es un paseo nocturno para acercarse a los inquilinos de la selva como caimanes, insectos, sapos, monos y búhos.

La tercera es visitar algún “saladero”, como se denominan zonas ricas en minerales a las que acuden los animales para obtener suplementos de su dieta, llevados por la sabiduría innata que la naturaleza les otorgó.

A comer maito

Otra apasionante sugerencia es hacer una aminata por la selva con guías locales de las etnias waorani, ki-chwa o shuar que por su conocimiento del lugar brindan seguridad y la garantía de estar en manos de gente conocedora.

Una atracción pintoresca y aventurera del Yasuní son sus torres y puentes de dosel construídas a 30 o más metros de altura que posibilitan el visionaje de aves y monos libres en la selva.

Un consejo de los expertos es que si el visitante quiere observar aves y simios debe madrugar para aumentar las posibilidades de éxito.

La visita no podrá estar completa sin una degustación gastronómica como comer “maito”  una forma de cocinar con leña, generalmente en un hueco y dentro de hojas de plátano, el pescado recién pescado en la Amazonia.

Las autoridades locales alientan también la convivencia con las comunidades, compartir los alimentos y escuchar los relatos de los ancianos.

Aparte de estas sugerencias, Yasuní constituye una serie de ecosistemas que incluyen ríos, esteros y bosques con más de 100 mil especies de insectos por hectárea, 270 de peces, 139 de anfibios, 121 de reptiles, 610 de aves y 204 de mamíferos.

Además de Yasuní, Ecuador posee otras tres reservas de la biosfera: Galápagos (designada en 1984), Sumaco (2002) y Podocarpus-El Cóndor (2007), que hacen del país un nicho preciado para los amantes de la naturaleza.

TurismoPlus.org

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