Everglades, la fascinación de la naturaleza

Tan cerca de la civilización que el teléfono móvil no pierde su señal, el Parque Nacional de Everglades, en Florida, es un destino fascinante para imaginarse como fue el mundo cuando el hombre no reinaba aún sobre las demás especies.

Con 2,400 millas cuadradas (3,800 kilómetros cuadrados) este el tercer parque nacional por su tamaño en Estados Unidos continental, pero el primero en la categoría subtropical.

La forma en que se han organizado las visitas permite observar con toda seguridad un paisaje avasallador, donde viven en libertad cientos de especies de flora y fauna, más de 60 de ellas amenazadas de extinción.

Para las familias y los menos aventureros un viaje en hidrodeslizador puede ser una emoción suficiente para conocer y permitir a los niños ampliar su visión del mundo natural.

Para todo los demás existen un gran número de opciones que van desde caminatas a través de pantanos, navegación en bote, canoa o kayac o recorridos en bicicleta, además de 47 áreas para acampar y en todos los casos oportunidad de fotos excepcionales.

Hogar del cocodrilo americano

Como casi todo en el estado de Florida, las explicaciones están disponibles en inglés y español, expresión de la influencia hispanoamericana en este territorio del sur de Estados Unidos.

El Parque Nacional de los Everglades se ha ganado las categorías de Patrimonio de la Humanidad, Reserva Internacional de la Biosfera y Tierras Pantanosas de Importancia Internacional.

Las instalaciones están abiertas los 365 días del año, excepto en casos de emergencias como sucedió con el reciente paso del ciclón Irma que incluso obligó a cerrar algunos días varias áreas afectadas.

Pese a la gran variedad de fauna, el cocodrilo americano (alligator mississippiensis) se considera la especie más representativa del parque y uno de sus ayudantes más valiosos.

Aquí convive con animales como el puma y el oso negro (en peligro de extinción), el venado y el conejo, entre otras muchas especies amparadas en la exuberante vegetación dominada por los manglares.

Muchos piensan que los Everglades acercan al visitante a la vida silvestre como ningún otro parque en Norteamérica. Tal vez no sea una apreciación rigurosamente exacta, pero es una experiencia que vale la pena vivir, aunque sea por una sola vez.

TurismoPuss.org /Foto del autor

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