Brasil propone santuario para ballenas

TurismoPlus.ORG Foto PraxisGer

Brasil insistirá en su propuesta de 17 años ante la Comisión Ballenera Internacional de que sea creado un santuario para esos mamíferos marinos en el Atlántico Sur.

La sexagésima séptima reunión de la Comisión en la ciudad de Florianópolis estudiará y votará nuevamente sobre el asunto, según dijo un portavoz del gobierno brasileño a una agencia europea. Esa entidad se dedica a regular la caza de los cetáceos.

“El turismo de ballenas es un gran activo y una herramienta para ayudar en la conservación de ballenas y mejorar su calidad de vida como una fuente de renta, lo que permite una economía saludable”, explicó Ugo Vercillo director del Departamento de Conservación y Manejo de Especies del Ministerio de Medio Ambiente.

La exhibición de esos mamíferos es parte de la industria turística de un grupo de países.

Vercillo subrayó que una 20.000 ballenas jorobadas se desplazan entre julio y noviembre a las aguas templadas y claras del litoral brasileño, principalmente al archipiélago de Abrolhos, la mayor cuna reproductiva del Atlántico sur.

Existe un esfuerzo internacional para que disminuya la captura incidental de las ballenas. La población de estos cetáceos en Brasil ha aumentado desde 1986, cuando la Comisión Ballenera aprobó una moratoria para prohibir la caza comercial con el fin de permitir su recuperación como especie.

Pero a pesar de la prohibición Japón determinó cuotas propias de caza “científica” y Noruega e Islandia practican cazas comerciales “excepcionales”. Existen además intenciones atribuidas a Japón de solicitar la reanudación de la caza comercial de ciertas especies de ballena.

El avistamiento de ballenas es una modalidad turística que aumenta.

Tal práctica se considera como una extraordinaria herramienta para la educación ambiental, la mejora de las poblaciones locales y un impulso crucial en la promoción e investigación científica de mamíferos marinos.

No obstante requiere medidas de precaución. Sin una organización cuidadosa para las observaciones pueden ocurrir colisiones entre los animales y barcos que pueden matar a las ballenas.

Los científicos advierten además que una cercanía no permitida de las embarcaciones pueden llevar a cambios de conducta de los mamíferos que pueden dañar su reproducción.

Las regulaciones llaman a respetar una distancia de mínima de seguridad de 100 metros con acercamientos lentos y pausados. También limitar el tiempo en el cual se está observando a los cetáceos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: