Santuario de Lourdes, agua milagrosa

Por Miguel Lozano/TurismoPlus.ORG

Cada año más de 6 millones de personas visitan el Santuario de Lourdes, en los Pirineos franceses, considerado el segundo destino de peregrinación de los cristianos, precedido solo por Roma

El complejo fue construido a fines del siglo XIX alrededor de la gruta donde la Iglesia Católica registra apariciones de la Virgen María a la pastora Bernadette Soubirous en 1858, cerca de la pequeña ciudad de Lourdes, con algo más de 15 mil habitantes.

Para los creyentes, además de la roca donde se considera se realizaron las apariciones, el agua de Lourdes tiene un significado particular.

Al líquido que brota de la gruta Massabielle se le atribuyen diversos milagros.

La Iglesia Católica considera que cuando el 25 de febrero de 1858 la Virgen María le pidió a Bernadette “vaya a beber y lavarse en la fuente” estaba haciéndo una invitación a todos los seguidores de la fe mariana.

Sin embargo la administración del santuario recuerda que no debe confundirse con agua bendita. “Es un agua normal, ligeramente calcárea y comparable a cualquier otra de manantiales cercanos”,  explicó hace algún tiempo la página web de la institución.

El agua de Lourdes, que no tiene virtudes térmicas, es llevada por canales subterráneos hasta depósitos que alimentan piscinas y grifos y de la instalación.

Para las las curaciones, los creyentes utilizan normalmente la aplicación directa con una considerable dosis de fe.

A la Santa Bernadette Soubirous se le atribuye haber dicho que el agua tiene capacidades curativas “pero tienes que guardar la fe y orar” o no provocaría efecto algún.

Cerca de la fuente hay una advertencia escrita: “Lava tu cara, bebe de este agua y pide a Dios que purifique tu corazón”.

Otra forma de curación es mediante el baño. En el santuario existen cerca de 20 bañeras de mármol (11 para las mujeres y 6 para los hombres), así como para niños en cada uno de esos sectores.

Se estima que anualmente alrededor de 350,000 mil peregrinos se sumergen después de orar en estas piscinas.

Los estimados del santuario indican que cada año se utilizan unos 10,000 metros cúbicos de agua entre piscinas y fuentes.

Como muchas otras cosas en la vida actual, la creencia en el agua de Lourdes ha sucumbido a los tiempos modernos y existen varios sitios por Internet que comercializan el agua y la hacen llegar a cualquier país.

Uno de estos sitios indica que el limite máximo a enviar son 2 litros por cada pedido.

Pero nada como visitar el lugar tanto para los creyentes por todo el contexto que conlleva como para quienes, sin ser religiosos, gustan visitar lugares históricos y parajes que, como Lourdes, favorecen la meditación sobre nuestra estancia en este planeta.

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