Catedral Alexander Nevski de Sofia, Religión e Historia

TurismoPlus.ORG /Foto: Svetoslav Markov (Pixabay)

Sea creyente o no, una vez que se visita Sofia, la capital de Bulgaria, es muy difícil olvidar la silueta de un templo emblemático de la ciudad: la catedral (ortodoxa) de Alexander Nevski.

El edificio guarda estrecha relación con la historia del país balcánico y su tradicional vinculación con Rusia, cuyo ejército fue una pieza determinante en el proceso de liberación del Imperio Otomano en 1879.

Al concluir la guerra, la monumental iglesia comenzó a construirse como demostración de agradecimiento a los liberadores ruso y búlgaros, dedicada al líder militar del siglo XIII Alexander Nevski, príncipe de Nóvgorod, santificado por la Iglesia ortodoxa rusa.

La elección resultaba lógica, pues se trataba del santo patrón personal del emperador Alejandro II de Rusia, quien gobernaba durante el proceso de liberación de Bulgaria.

Este santo representado con traje de guerrero y una espada se enfrentó a suecos, caballeros teutónicos y lituanos y se impuso a los mongoles.

En una de sus primeras batallas en 1240 derrotó al ejército sueco a orillas del río Neva, lo que le valió ser conocido como Alexander Nevsky (del Neva).

El templo fue diseñado en estilo neobizantino por el arquitecto ruso Aleksandr Pomerantsev y demoró 30 años en construirse.

Fue inaugurado en 1912, tras un período todavía marcado por los conflictos bélicos. Posteriormente sufrió daños en las dos guerras mundiales y en la Segunda estuvo a punto de ser destruido por los bombardeos aliados.

La catedral con sus impresionantes domos dorados posee 12 campanas donadas por los rusos que van desde las 12 toneladas de peso a los 10 kilogramos.

El interior, típico de las catedrales ortodoxas y mucho más colorido que los templos católicos es a veces difícil de apreciar por las condiciones de iluminación pero está resaltado por piedras de ónix brasileño, mármol italiano, alabastro indio y candelabros de Munich.

La estructura, ubicada en el mismo centro de la urbe, tiene 72 metros de largo, 42 de ancho y 52 de alto, con una superficie algo superior a los 3,000 metros cuadrados y capacidad para más de 5,000 personas.

En su interior alberga una majestuosa colección de arte búlgaro de los siglos IV al XIX y se considera su colección de iconos ortodoxos una de las mayores del mundo que resalta su valor como pieza clave para acercarse a la Historia de Bulgaria y su actualidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: