El Caribe enfrenta el cambio climático

TurismoPlus.ORG / Foto: Michelle María (Pixabay)

Las acciones emprendidas por los países caribeños durante el tiempo transcurrido desde los huracanes Irma y María incluyen un ambicioso proyecto para convertir a esa región turística en la primera “zona climáticamente inteligente” del mundo.

La idea, denominada Acelerador Climáticamente Inteligente del Caribe (Caribbean Climate-Smart Accelerator) busca la reducción de las emisiones de dióxido de carbono y de la vulnerabilidad de los países de la zona ante el cambio climático.

Su creación tiene su antecedente en la Cumbre Un Planeta realizada en la capital francesa en diciembre de 2017 para examinar el progreso alcanzado por el Acuerdo de París adoptado 2 años antes.

Aquel pacto estableció las pautas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a través de la mitigación, adaptación y resiliencia de los ecosistemas con vistas a su aplicación en 2020, cuando finaliza la vigencia del Protocolo de Kioto.

Con una inversión inicial estimada en 1000 millones de dólares, el acelerador requiere la adquisición e instalación de tecnologías inteligentes que permitan fortalecer la resiliencia climática, “sin obviar el desarrollo social y el crecimiento económico”.

Las direcciones principales del trabajo están enfocadas a encontrar soluciones para la resiliencia, el uso de energías renovables y el desarrollo de ciudades, océanos y transportes sostenibles y al mismo tiempo contribuir a la creación de empleos y de nuevas infraestructuras económicas.

Hasta ahora, la iniciativa cuenta con la incorporación de 26 países caribeños y unos 40 asociados del sector privado y cubre un área de más de 2 millones de kilómetros cuadrados y una población de 40 millones de personas.

Las metas propuestas deben ser alcanzadas en los próximos 5 años y contar con la imprescindible participación de gobiernos, instituciones regionales e internacionales y organizaciones de los sectores público y privado.

Entre los asociados al proyecto están Microsoft, Clinton Foundation, The Nature Conservancy, Tesla, The Virgin Group y los Bancos Mundial y de Desarrollo del Caribe, la Comunidad del Caribe (Caricom) y la Organización de Estados del Caribe Oriental, entre otras entidades.

Recientemente quedó inaugurado en Jamaica el Centro Global de Resiliencia Turística y Manejo de Crisis, el primero de su tipo en el Caribe, con la misión de realizar investigaciones para políticas públicas y análisis sobre el nivel de preparación, gestión y recuperación que tienen los destinos turísticos.

Hace un año, el Caribe sufrió su quinta más activa y devastadora temporada ciclónica que afectó con fuerza inusitada a Antigua y Barbuda, Dominica, las Islas Vírgenes Británicas, Turcas y Caicos, Anguila y San Martín, Cuba y Puerto Rico, en particular los huracanes Irma y María.

Solo en Dominica, este último fenómeno, con categoría 5, la máxima en la escala Shaffir-Simpson, obligó a la evacuación de casi la totalidad de los habitantes, asoló el 95% del sistema eléctrico y dejó más de 50 personas muertas o desaparecidas y pérdidas por unos mil 300 millones de dólares, equivalentes al 224% de su Producto Interno Bruto, según el Banco Mundial.

Las estadísticas oficiales reflejan que la región sufrió 238 episodios de desastre entre 1950 y 2014, con daños estimados en 52 mil millones de dólares.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: