Antiguo gran tiburón atrae aún turistas

TurismoPlus.ORG Foto SaraRichterArt

Una gigantesca mandíbula con dientes fosilizados perteneciente a un tiburón prehistórico está atrayendo a numerosos visitantes al Museo de la Biodiversidad de Panamá que comenzó a exhibirla.

La mandíbula pertenece a un “carcharocles megalodon” que buscaba sus presas en mares adyacentes al Itsmo en tiempos remotos. El museo busca, además de más turismo, “retratar” la extinción de esa especie, según explicó la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP).

La impresionante pieza del escualo gigante ocupa un buen espacio en el recinto con la exhibición de una mandíbula construida con fibra de vidrio y 184 dientes reales del tamaño de la mano de un humano, con unos 10 millones de años.

La exhibición pertenece a la Universidad de Florida, en Estados Unidos, que desarrolló las excavaciones por fósiles en la ampliación del Canal de Panamá, en conjunto con el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.

Los tiburones ya frecuentan los mares cercanos a Panamá por miles de años. En esas áreas se han encontrado más de 400 incisivos de tiburón especialmente en Gatún, en el Atlántico panameño, de los cuales más de 28 fueron identificados como pertenecientes a especímenes recién nacidos y jóvenes de ‘carcharocles megalodon’.

El biólogo marino de la estatal Universidad de Panamá, Aramís Averza, dijo a una agencia de prensa internacional que existe una teoría que al nacer el istmo de Panamá, cambió el patrón de circulación mundial y de migración, lo que afectó a la especie al no contar con su fuente de alimento que eran las ballenas.

Panamá para la época en que vivieron los megalodones no se encontraba totalmente emergida, y muchas partes como la provincia de Colón estaba bajo el mar y se formaban bahías que eran utilizadas por las hembras para dar a luz a sus crías.

De acuerdo con los estudiosos de la especie los dientes del megalodón tenían distintas líneas concéntricas, pero la línea exterior eran los dientes más viejos y a medida que se perdían eran reemplazados por la fila de atrás, de esa manera se mantenían en constante renovación de su dentadura.

El gran tiburón que ha aportado la mandíbula exhibida llegó a pesar alrededor de 100 toneladas. La especie desapareció de los mares hace aproximadamente 2 millones de años.

Los tiburones, tanto extintos como actuales, son un gran atractivo para el turismo en todo el mundo. En América Latina la Isla Guadalupe, en México tiene como estrella al peligroso tiburón blanco. Allí se cobran tres mil dólares por personas para permitirles nadar, protegidos, entre ellos.

La gran población de tiburones blancos de Guadalupe hace de esta isla un sitio importante para los investigadores de esta especie. Las aguas claras son excelentes para inmersiones en jaula. Un barco con camarotes lleva a los visitantes en un tour de seis días desde San Diego cruzando la frontera hasta la Isla de Guadalupe. Pueden participar tanto buzos, como el público en general.

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