Stara Zagora, un viaje al Neolítico

TurismoPlus.ORG

Desea viajar en el tiempo digamos… al Neolítico unos 8,000 años atrás? Pues no necesita una máquina del tiempo, sólo un boleto de avión a Bulgaria y dirigirse a Stara Zagora, una ciudad de unos 140 mil habitantes en el centro del país.

En aquella época a la que viajamos era un céntrico paso del Danubio al Egeo y un lugar donde se daba bien el trigo y la uva, aunque no se ha podido determinar si ya para entonces habían aprendido a fabricar vinos.

Hoy uno de sus atractivos mayores es el museo arqueológico en el cual se mantienen a temperatura y humedad apropiadas los restos de un asentamiento donde se halla una casa de dos pisos con una altura de unos 7 metros.

El descubrimiento de varios recipientes de cerámica en 1968 durante la excavación para una construcción llevó al hallazgo de esta peculiar casa que permite acercarse a la forma de vida de nuestros antepasados.

Para Petar Kalchev, director del Museo de Historia de Stara Zagora, esta es la casa neolítica mejor conservada de Europa, consturída con postes y estructyra de madera cubierta por ambos lados de arcilla y paja.

Stara zagora neolitica
Vivienda neolítica

Según el experto, en esta ciudad de Bulgaria se custodia también el horno mejor conservado de aquella época encontrado en Europa, con forma abovedada, pero plano en la parte superior, presuntamente para secar los granos de cereales triturados en molinos de piedra manuales también encontrados.

Era la casa de un agricultor, una de las dos ocupaciones principales de aquella zona entonces, junto a la crianza de animales domésticos que les proveían de lana, leche, pieles y carne.

Un hecho curioso es el hallazgo de hoces hechas de cuerno de ciervo, más ligeras que las de madera empleadas en aquellos tiempos en el Oriente Medio.

La historia de la ciudad es asimismo reflejo de épocas borrascosas. En el año 46 d.C, en pueblo tracio de Beroe los romanos fundaron una ciudad, Ulpia Augusta Traiana, que en el siglo XIV fue conquistada por el imperio otomano y paso a llamarse Stara Krepost.

En total en estos ocho milenios de rastros humanos la ciudad recibió ocho nombres: Beroe, Augusta Trajana, Vereya, Irinopolis, Boruy, Eski Zagra, Zheleznik y Stara Zagora.

La tumultuosa historia también se refleja en un edificio construído en 1409 que funciona como museo de las religiones: la mezquita de Eski.

En la sala de oraciones de esta mezquita fue descubierta durante una restauración una iglesia medieval cristiana de los siglos X-XI dC.

Pero muy cerca fue hallado un antiguo santuario pagano tracio del siglo II a III a.C,. en el cual se rendía culto al Jinete tracio, la mayor deidad de ese pueblo.

La superposición de templos, como en muchos otros lugares del planeta, es también indicio de tiempos difíciles, discordias e intolerancia que a veces hace difícil identificar un dueño único de estas instalaciones.

Tal vez la decisión de construir un museo de religiones sea un ejemplo que Stara Zagora esté dando al mundo, aunque sea muy poco conocido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: