Jamaica mágica

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¿Quién puede dudar de que Jamaica es un país mágico?.

Solo escuche del Hombre Obeah, los agrestes paisajes, las playas, sus ritmos, en especial los creados por Bob Marley, y todo lo que puede curar el alma  en Jamaica.

Los millones de turistas que van cada año a esa isla del Caribe buscan sus playas y montañas enormes, su música, sus éxitos deportivos como el del maravilloso Usain Bolt.

También pueden encontrarse  espíritus melancólicos, muy antiguos y sanadores.

Ruth, una londinense que visitó esa isla del Caribe en su juventud reconoció que antes de esa estancia “yo era una de las escépticas sobre esa magia”. Contó a quien escribe que cambio de opinión de la manera más radical.

“Tenía apenas 20 años de edad cuando comenzaron aquellos desmayos en el momento menos esperado. Me puse en manos de muchos médicos bajo diferentes diagnósticos y aunque lograba espaciar los ataques entre sí siempre regresaban. Hasta que visité Jamaica”.

Dijo que el motivo  de su viaje fue pasar unas breves y divertidas vacaciones sobre las arenas blancas  y entre las cascadas refrescantes de Jamaica.

De casualidad tropezó con un Hombre Obeah.

Obeah es descrita como una práctica de brujería y religión que se desarrolló entre los esclavos africanos que trajeron al Caribe. Es similar a otros rituales afroamericanos como el Palo, el  Vodou de Haití y  la Santería. Personas que no creen en magia consideran estos ritos como una manera individual de encontrar salidas.

Según contó Ruth, atormentada por los retornos de sus desmayos pidió al Hombre Obeah que la curara. “Era un hombre normal pero de mirada impresionante” . “No podría describir los ritos porque cerré los ojos, llena de miedo, pero en ningún momento sus manos me rozaron”, aseguró.

“Los ataques desaparecieron para siempre y estoy segura que fui curada por aquella magia. Estoy convencida aunque muchos amigos y especialistas atribuyeron  la curación a la desaparición de mi  histeria y de mi desencanto con la vida”, aseguró.

Los hechizos de Obeah tienen sus reglas y la primera es que  no pueden dañar a nadie o causar efectos negativos a largo plazo, o engañar. Sus cultores aseguran que solo demuestran la fortaleza espiritual.

Quienes afirman haber logrado sus deseos después de haberse hecho un ritual o hechizo dicen que siempre mantuvieron un pensamiento positivo para cumplir sus deseos.

Historiadores no obstante tienen otras explicaciones. Los primero propietarios europeos de plantación en Jamaica  se negaron categóricamente a compartir su religión con la población esclava. Quizá por ellos muchos jamaicanos rechazan  consultar los servicios normales médicos cuando de salud mental se trata.  Buscan a menudo a un sanador espiritual  y usan  hierbas o remedios naturales antes de buscar la ayuda de un profesional médico.

Los turistas lo hacen por curiosidad o simple diversión. Algunos como Ruth con el fin secreto de ser curados de  alguna dolencia misteriosa.

Pero en la tierra de  Marley  no solo  Obeah cura. Muchas cosas hacen ese “milagro”, especialmente la naturaleza y los ritmos que hacen sanar mediante la cadencia que expulsa de la gente cualquier vestigio de depresión.

El grandioso Marley dio en su canción Three Little Birds su consejo más sanador:

“Don’t worry about a thing

‘Cause every little thing gonna be alright

Singing’ don’t worry about a thing

‘Cause every little thing gonna be alright

Rise up this mornin’

Smiled with the risin’ sun

Three little birds

Pitch by my doorstep

Singin’ sweet songs

Of melodies pure and true

Saying’, (this is my message to you)

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