Carlos Gardel en Buenos Aires, hoy

Caminito, El Abasto y Chacarita son sitios emblemáticos de Buenos Aires imposibles de ignorar para los visitantes de la capital argentina influidos por el tango, un género musical universal cultivado hasta dentro de culturas tan lejanas como la japonesa.

El nombre del primero dio título al famoso tango Caminito, compuesto por Juan de Dios Filiberto en 1926 y lanzado al mundo por Carlos Gardel, y está localizado en el popular barrio de La Boca. Es un callejón de 150 metros de longitud convertido en 1959 en una “calle museo” y centro de tradiciones con un gran valor cultural y turístico.

En ese estrecho paseo, escoltado por construcciones de gran colorido con muñecones en sus balcones, como si fueran habitantes del lugar, se ofertan los más impensables objetos, postales, discos, instrumentos y atuendos vinculados al tango.

Los turistas también pueden contemplar a expertos bailarines al compás de obras de la melancólica melodía ejecutando los complicados pasos, giros y maniobras que caracterizan los movimientos de ese género, cuya vitalidad ha dado lugar a diversas competencias de baile en numerosos países, incluido un campeonato mundial.

Alejado de Caminito y sobre la famosa calle Corrientes está el antiguo Mercado del Abasto, convertido en un gran centro comercial situado en medio de la atmósfera tanguera que emana de la cuna de Carlos Gardel, quien pasó buena parte de su infancia en esa zona localizada entre los barrios de Balvanera y Almagro.

Cuando yo te vuelva a ver

Justo a un costado de esa instalación fue erigida una estatua en homenaje al Morocho del Abasto, apelativo otorgado al cantante más famoso de Argentina y protagonista de un buen número de películas, entre ellas los cortos titulados El carretero, Añoranzas, Rosas de otoño, Mano a mano, Yira, yira y Canchero y los filmes Las luces de Buenos Aires, Melodía de arrabal, Cuesta Abajo, Mi Buenos Aires querido, Amores de estudiante, El día que me quieras y Tango bar.

En la misma zona existen obras dedicadas a las figuras de otros importantes cultivadores del tango, como Tita Merello, Aníbal Troilo, Roberto Goyeneche, Alberto Castillo y Astor Piazzolla, sin contar varios restaurantes, discotecas y centros nocturnos donde únicamente se presentan cantantes y bailarines dedicados al género.

Y casi al final de Corrientes está el añejo cementerio de La Chacarita, donde descansan los restos del Zorzal Criollo, en una tumba escoltada por una estatua del cantante y declarada “espacio histórico nacional” en 2006.

No obstante, el lugar ha sido objeto de varias profanaciones y actos de vandalismo que marcan un severo deterioro y abandono, lo cual levantó numerosas protestas y demandas de una mayor atención y respeto de las autoridades hacia uno de los íconos de la nación argentina.

Esa situación atenta contra las intenciones del gobierno de insertar a La Chacarita y la tumba de Gardel dentro de un proyecto de circuito turístico compuesto por los sitios favoritos del cantante para el disfrute de los extranjeros y de quienes aún buscan emocionarse a través de un buen tango.

Mi Buenos Aires querido, cuando yo te vuelva a ver…  cantan los turistas al partir de la urbe porteña.

TurismoPlus.org

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