Tortillas de maíz, en México y Centroamérica

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Si se viaja a México o a los países centroamericanos (Guatemala, El Salador, Nicaragua, Honduras, Costa Rica) es difícil dejar de probar las tortillas de maíz, porque está en esas mesas desde tiempos precolombinos.

Algunos historiadores afirman que fue a partir de este alimento que se comenzó a llamar “tortilla” a los preparados de forma circular y aplanada.

En México y los países centroamericanos se consume como acompañante de casi cualquier alimento y es la cobertura básica de tacos y chilaquiles.

Algo importante a la hora de prepararla es que se hace con maíz nixtamalizado, es decir procesado mediante un proceso que se considera originario de Mesoamérica y que consiste en cocer el grano con agua y cal.

La palabra se estima es proveniente del idioma náhuatl; una conjunción de nextli (cal) y tamalli (tamal).

El resultado del procedimiento es el nixtamal que se muele para elaborar la harina de maíz.

La variedad de preparación de la tortilla es casi infinita, pero algunos interesados afirman que han identificado alrededor de 70 tipos, sobre todo a partir del tipo de condimento utilizado para elaborarlas.

Básicamente para hacerlas sólo se necesita harina de maíz, agua y algún condimento si se le quiere dar un sabor o color particular.

Primero se mezla la harina de maíz con agua tibia hasta lograr una masa húmeda que permita darle forma, se le añade sal al gusto y se comienza a calentar un sartén plano o una plancha (los mexicanos llaman a esta última “comal”.

Después se les da forma de bolas, teniendo en cuenta que su dimensión determinará el tamaño de la tortilla y se presiona con una prensa (o rodillos) para aplanarla. Los tortilleros (as) con experiencia lo hacen con las manos, pero no es tan fáicl como parece en este vídeo.

A continuación se coloca en el sartén o el comal. Se voltea para cocinar ambos lados hasta que se abulte. Y ya está.

Cuando estén listas las tortillas es recomendable colocarlas en un recipiente cubiertas con un paño.

Según estudios de investigadores mexicanos difundidos por la Procuraduría Federal del Consumidor, la tortilla de maíz es muy rica en calcio, proteína, lo cual ayuda a fortalecer huesos, músculos, tendones y articulaciones.

También contiene altas cantidades de fibra, ácido fólico y vitaminas A, B, C, D y E, así como niacina, un nutriente que facilita la digestión y brinda beneficios a la piel y el sistema nervioso.

Su fibra dietética combate el estreñimiento y ayuda a prevenir enfermedades cardiacas y cáncer de colon.

Mientras el contenido calórico de la tortilla de harina blanca es de 88 kilocalorías y la de soya 75, la de maíz amarillo posee 64, la de maíz blanco 67 y la de maíz azul  o negro 78.

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